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Los fundadores de Nichebloom en el stand de la marca

Nuestra historia

Tras más de una década de fructífera colaboración dedicada al desarrollo de una casa en la encrucijada entre la perfumería y la decoración, Corinne Bensahel y Alain Lahy quisieron continuar su aventura emprendedora en torno a dos pasiones compartidas: el amor por la belleza y el amor por los perfumes.

Hoy han elegido el universo del perro para desplegar su creatividad y su saber hacer, con un enfoque singular e innovador: el de un art de vivre en el que casi todo podría compartirse con el perro.

Un encuentro decisivo entre Corinne Bensahel, perfumistas parisinos y químicos de Grasse da una nueva dimensión a esta ambición. El descubrimiento de tecnologías innovadoras abre perspectivas inéditas: imaginar una perfumería capaz de responder a las exigencias específicas del universo canino, conservando a la vez el refinamiento y la sofisticación de los perfumes destinados a las personas.

De este encuentro nace la idea de asociar dos tecnologías francesas patentadas: una permite formular perfumes con base acuosa y sin alcohol, y la otra neutraliza los olores desagradables. Fueron necesarios dos años de investigación, intercambios y ajustes para dar vida a una colección de seis perfumes, cada uno con su propia personalidad y su universo olfativo.

Así nace Nichebloom, una casa francesa de alta perfumería y art de vivre dedicada a los perros y a sus dueños. Una marca que reinventa los códigos de este universo uniendo la exigencia de la perfumería de nicho, la elegancia de los objetos y el placer de vivir juntos.

De los perfumes a los accesorios de moda y decoración, cada creación expresa una misma voluntad: conjugar estética, innovación y bienestar para hacer de la complicidad entre el perro y su dueño un verdadero art de vivre.

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