Bonnie es la libertad en estado puro. Una energía irresistible, una curiosidad insaciable y esa capacidad poco común de transformar cada instante en una aventura. No sigue los caminos trazados: prefiere desviarlos. Su perfume se abre con frutas bañadas por el sol, vivaces y brillantes, antes de revelar un corazón floral generoso. En el fondo, las notas ambarinas se mezclan con la vainilla y el haba tonka para crear una sensación golosa, cálida y deliciosamente adictiva. Bonnie rebosa vida, picardía e irreverencia. Le gustan los barrios elegantes pero nunca se priva de salir de ellos. Se divierte con las convenciones y juega con los códigos, en una dualidad sutilmente femenina y masculina. Su perfume es como ella: vibrante, alegre, libre y terriblemente seductor. Una fragancia para quienes aman vivir sin manual de instrucciones y dejar tras de sí una huella que no se olvida.